Cuando empezamos a impartir el PER en distintos formatos, una de las preguntas más habituales de los alumnos era siempre la misma:¿qué diferencia hay entre el PER intensivo y el PER a bordo?
Aunque hoy ambas modalidades están plenamente consolidadas, conviene entender por qué nacieron y qué tipo de alumno había detrás de cada una.
Dos formas distintas de afrontar el PER: PER intensivo vs. PER a bordo
Tanto el PER intensivo como el PER a bordo comparten una idea común: realizar la formación de manera concentrada, combinando teoría y prácticas en un periodo corto de tiempo.
Sin embargo, el enfoque de cada modalidad es distinto.
El PER intensivo surge para dar respuesta a alumnos que buscan realizar el PER con las prácticas obligatorias de seguridad, navegación y radiocomunicaciones, en un formato rápido y estructurado. Es una fórmula pensada para quienes prefieren un curso con teoría en aula, un calendario muy definido y un foco claro en la obtención del título.
El PER a bordo, en cambio, nace de otra necesidad: la de alumnos que quieren vivir la navegación desde dentro, convivir a bordo y completar el PER no solo como un curso, sino como una experiencia real de mar. Este formato incorpora todas las prácticas del PER, ya que, además de las obligatorias, incluye la travesía a Baleares y las prácticas de vela.
Diferencias de enfoque, no solo de duración
Más allá del número de días, la diferencia fundamental entre ambas modalidades está en cómo se aprende:
- En el PER intensivo, la teoría tiene un peso central y se refuerza posteriormente con las prácticas obligatorias.
- En el PER a bordo, la teoría se trabaja previamente y se consolida a través de la navegación continua, la vida a bordo y la toma de decisiones reales durante la travesía.
Por eso, mientras algunos alumnos encajan mejor en un formato más académico y concentrado, otros prefieren aprender navegando, compartiendo guardias, rutas y maniobras durante varios días seguidos.
Elegir modalidad es elegir forma de aprender
Con el paso de los años, hemos comprobado que no hay una modalidad mejor que otra, sino una más adecuada según el perfil del alumno:
- Quien busca rapidez, menos días de prácticas y un enfoque más orientado al examen suele inclinarse por el PER intensivo.
- Quien busca experiencia, autonomía y contacto real con la navegación suele optar por el PER a bordo.
Ambas vías conducen al mismo objetivo: obtener el título de Patrón de Embarcaciones de Recreo, pero el camino hasta llegar a él es distinto.
En próximos artículos profundizaremos en qué perfil de alumno encaja mejor en cada modalidad y cómo influye la experiencia previa en la elección del formato de curso.
Nota editorial: Este artículo fue publicado cuando las modalidades de PER intensivo y PER a bordo comenzaban a consolidarse. Refleja el origen y el enfoque formativo de cada formato en su contexto inicial. Aunque con el tiempo ambas modalidades han evolucionado y se han perfeccionado, las diferencias de planteamiento y perfil de alumno que aquí se describen siguen siendo válidas.
