El 1 de noviembre de 2014 entró en vigor la Licencia de Navegación, una nueva titulación náutica que vino a sustituir al conocido Titulín, introduciendo mejoras significativas para los aficionados a la náutica de recreo.

Al igual que el antiguo Titulín, la Licencia de Navegación permite gobernar embarcaciones de hasta 6 metros de eslora, pero incorpora una ventaja clave: no limita la potencia del motor, permitiendo utilizar la potencia máxima homologada por el fabricante de la embarcación.

Esta modificación normativa supuso una mejora notable para quienes desean navegar en lanchas de motor y semirrígidas, ya que este tipo de embarcaciones suelen estar homologadas para motores de mayor potencia. Con el Titulín, esta limitación hacía que la titulación resultase claramente insuficiente en muchos casos.

Una titulación especialmente pensada para deportes náuticos

La Licencia de Navegación fue especialmente bien recibida por los aficionados al esquí náutico y al wakeboard. Gracias a esta titulación, es posible gobernar, por ejemplo, una embarcación de 6 metros equipada con un motor de 100 CV, alcanzando una velocidad adecuada para la práctica de estos deportes, algo que resultaba muy difícil con el antiguo límite de 54 CV impuesto por el Titulín.

Progresión desde el antiguo Titulín

La normativa aprobada en octubre de 2014 introdujo además una ventaja especialmente interesante: la posibilidad de progresar entre titulaciones.

En el caso concreto del Titulín, sus titulares pueden obtener la Licencia de Navegación realizando únicamente 4 horas de prácticas en una escuela náutica homologada, sin necesidad de cursar formación teórica adicional.

¿Cómo se obtiene la Licencia de Navegación?

Obtener la Licencia de Navegación es un proceso sencillo y accesible. Basta con:

  • Realizar un curso teórico de 2 horas
  • Completar unas prácticas de seguridad y navegación en una embarcación homologada
  • Realizar la formación siempre a través de una escuela náutica autorizada

Otra ventaja importante de la Licencia de Navegación es que, a diferencia del resto de titulaciones náuticas —que deben renovarse cada 10 años—, la LN no caduca nunca.

Es importante tener en cuenta que los antiguos Titulines, cuando alcancen su vencimiento a los 10 años, ya no podrán renovarse. En ese caso, será necesario realizar el paso a la Licencia de Navegación, mediante la realización de las 4 horas de prácticas, sin que sea obligatorio cursar las 2 horas de teoría para los antiguos titulares del Titulín.

Desde el 1 de noviembre de 2014, Escola Port imparte estos cursos de forma continuada, adaptándolos a la normativa vigente y a los distintos perfiles de alumnos.

Nota editorial: este artículo fue publicado tras la entrada en vigor, en noviembre de 2014, de la Licencia de Navegación, que sustituyó al antiguo Titulín. El contenido refleja el contexto normativo de ese momento. Aunque la regulación ha ido consolidándose con el tiempo, las características generales y el sentido de esta titulación siguen siendo plenamente válidos.